Que el Valencia no pueda gastar 600.000 euros en un fichajes es algo muy grave. Primero porque damos la sensación que no tenemos ni esa cantidad, que en el fútbol actual no pasa de ser una especie de migaja, y segundo, mandamos el mensaje al mercado de que somos… casi mejor no lo digo y que cada uno piense la palabra que quiera. Con Carlos Vicente no se terminaban los problemas del equipo, pero al menos sí que algunos pasaban a segundo plano.