Mala imagen del Valencia en el Metropolitano, el Atlético pudo golear ante los de Baraja. Paso atrás.
Mala imagen del Valencia en el Metropolitano, el Atlético pudo golear ante los de Baraja. Paso atrás.
El valencia tiene mucho que ganar contra el Atlético, y también que perder. Eso de que vamos a ver qué pasa y el resultado, poco más o menos, da igual, no lo compro. Ni yo ni nadie, incluyendo al entrenador del equipo. Y tampoco entendería eso de que vamos sin presión, porque aquí hay que seguir ganando partidos, mejorando todas las jornadas, y no perder la cara a una Liga de la que todavía quedan muchísimas jornadas por disputarse y con todo muy abierto.
Un Atlético de Madrid - Valencia para pensar en Europa, con argumentos. Contra un gran rival, en un escenario maldito y con 5 bajas mucho más que importantes. Nada nuevo para Baraja y su gente, dicho sea de paso. Los locales salieron a por el partido con el puñal en la boca, y los primeros minutos fueron de acoso y derribo, llegando, buscando peligro y no dejándonos cruzar ni el centro del campo. Los primeros 10 del encuentro fueron un monólogo, algo previsible, pero del que había que salir vivos como fuera.
El centro del campo del Valencia es por donde pasa, en gran medida, la gran mejora de este equipo respecto a años anteriores. Desde que se produjo el desmantelamiento del equipo campeón de Copa en 2019, con la salida de todos los jugaban en medio en cuestión de 3 meses, hemos estado huérfanos de muchas cosas en un parte fundamental del terreno de juego. Hacía falta un 6 clásico, o al menos alguien que hiciera esas funciones, y con Pepelu hemos subsanado, y de qué manera, ese déficit.
El Valencia no ha ganado nunca a Simeone en Madrid como entrenador del Atlético. Desde que el argentino se hizo cargo del banquillo colchonero hace ya 12 años, sustituyendo a Goyo Manzano, que de tercer entrenador tenía entonces a un tal Rubén Baraja, no hemos sido capaces de ganar en su campo. La primera vez que nos enfrentamos a él, aún en el Calderón, fue el 5 de febrero de 2012, y hubo empate a cero.
El once titular de Baraja para el Atlético de Madrid - Valencia de la vigésimo segunda jornada de Liga viene marcado por la ilusión de hacer algo muy grande, y la responsabilidad de saber que el rival y el escenario son muy importantes.
El Valencia vive un período dulce en lo deportivo, las cuatro victorias consecutivas permiten soñar con cotas mayores pero hay que estar alerta. Ya vimos tras la derrota ante el Celta que basta muy poco para que el entorno más tóxico salga a flote y comiencen los señalamientos hacia jugadores y aficionados. Es parte del fútbol aunque en Valencia todo es más volcánico, con mayor motivo en la actual época de trinchera que vive el club.
Mala imagen del Valencia en el Metropolitano, el Atlético pudo golear ante los de Baraja. Paso atrás.
Un Atlético de Madrid - Valencia para pensar en Europa, con argumentos. Contra un gran rival, en un escenario maldito y con 5 bajas mucho más que importantes. Nada nuevo para Baraja y su gente, dicho sea de paso. Los locales salieron a por el partido con el puñal en la boca, y los primeros minutos fueron de acoso y derribo, llegando, buscando peligro y no dejándonos cruzar ni el centro del campo. Los primeros 10 del encuentro fueron un monólogo, algo previsible, pero del que había que salir vivos como fuera.
El centro del campo del Valencia es por donde pasa, en gran medida, la gran mejora de este equipo respecto a años anteriores. Desde que se produjo el desmantelamiento del equipo campeón de Copa en 2019, con la salida de todos los jugaban en medio en cuestión de 3 meses, hemos estado huérfanos de muchas cosas en un parte fundamental del terreno de juego. Hacía falta un 6 clásico, o al menos alguien que hiciera esas funciones, y con Pepelu hemos subsanado, y de qué manera, ese déficit.
El valencia tiene mucho que ganar contra el Atlético, y también que perder. Eso de que vamos a ver qué pasa y el resultado, poco más o menos, da igual, no lo compro. Ni yo ni nadie, incluyendo al entrenador del equipo. Y tampoco entendería eso de que vamos sin presión, porque aquí hay que seguir ganando partidos, mejorando todas las jornadas, y no perder la cara a una Liga de la que todavía quedan muchísimas jornadas por disputarse y con todo muy abierto.
El Valencia no ha ganado nunca a Simeone en Madrid como entrenador del Atlético. Desde que el argentino se hizo cargo del banquillo colchonero hace ya 12 años, sustituyendo a Goyo Manzano, que de tercer entrenador tenía entonces a un tal Rubén Baraja, no hemos sido capaces de ganar en su campo. La primera vez que nos enfrentamos a él, aún en el Calderón, fue el 5 de febrero de 2012, y hubo empate a cero.
El once titular de Baraja para el Atlético de Madrid - Valencia de la vigésimo segunda jornada de Liga viene marcado por la ilusión de hacer algo muy grande, y la responsabilidad de saber que el rival y el escenario son muy importantes.
El Valencia vive un período dulce en lo deportivo, las cuatro victorias consecutivas permiten soñar con cotas mayores pero hay que estar alerta. Ya vimos tras la derrota ante el Celta que basta muy poco para que el entorno más tóxico salga a flote y comiencen los señalamientos hacia jugadores y aficionados. Es parte del fútbol aunque en Valencia todo es más volcánico, con mayor motivo en la actual época de trinchera que vive el club.