Si el Valencia tuviera vacante el puesto de director general, la cola daría tres vueltas a Mestalla, y sin saber las condiciones. La hipocresía de esta ciudad es así, somos así, y con la boca grande, cuando sabemos que es imposible, decimos que nadie debería trabajar para Meriton, como si el Valencia no estuviera por medio, pero por otro lado, si de verdad nos llamaran... ay amigo si nos llamaran, cómo iba a ser la velocidad de la carrera.