El Levante UD dio ayer un paso de gigante, en su objetivo de lograr la ansiada permanencia en la máxima categoría del fútbol español. Su triunfo en Almería no solo supone tres puntos vitales, sino que además sirven para dejar a los de JIM, penúltimos con 22.
La primera parte fue granota. Los de Alcaraz supieron aprovechar sus opciones de gol. Eso y los regalos locales bastaron a los visitantes para marcharse al descanso con 0-2. Aun así el Almería tenía la bola.