El Valencia tiene 96 horas para solucionar un problema de 23,4 millones de euros, la multa que le impuso la Unión Europea por ayudas que recibió el club en forma de préstamos con condiciones excesivamente ventajosas en 2009, que sirvió para la ampliación de capital efectuada ese año con Manuel Llorente al frente de la institución, y que resultó el mayor engaño en casi 100 años de historia a una afición que se dejó 18 millones cuando todo estaba pactado para que el dinero público lo cubriera.