Juan Roig es una de las personas más importante de este país, y en el ámbito de la Comunidad Valenciana quizá la que más, y no lo digo porque sea el primer valenciano en la Lista Forbes o el tercer español después de Amancio Ortega y su hija, o que le saque 600 puestos en esa clasificación a Peter Lim (y 3000 millones e patrimonio), porque tenga 79.000 empleados en todo el país o porque haya ganado 636 millones de euros, después de impuestos, el pasado año, aunque parecen argumentos de peso más que suficiente.