Mateo Alemany, el director general del Valencia, se está erigiendo como el representante del club, esa figura que se ha echado de menos desde que llegó Meriton, y para lo que, entre otras cosas, ha venido a la institución. Cuando él habla lo hace una voz más que autorizada, y eso por ello que una frase como "prefiero un muy buen equipo el 31 de agosto, a contar solo con un buen equipo el 10 de julio", se debe valorar en su justa medida y no puede caer en saco rato.