“El Valencia va a invertir en este mercado de fichajes de verano, que nadie piense que una burrada, pero va a ir en serio”. Quien me lo cuenta no trabaja en el club, no tiene relación directa con él y ni debe ni le deben.
“El Valencia va a invertir en este mercado de fichajes de verano, que nadie piense que una burrada, pero va a ir en serio”. Quien me lo cuenta no trabaja en el club, no tiene relación directa con él y ni debe ni le deben.
Aunque haya quien no lo crea, Kiat Lim se ha puesto al mando del Valencia. Sí, es así, y ya lo siento por todos aquellos que, o bien no lo crean, o bien tampoco les guste que eso pase porque se corta otra vía de crítica a Meriton.
Que el Valencia cerrara el fichaje de Enzo Barrenechea supondría un golpe encima de la mesa que todos veríamos con buenos ojos. El argentino fue básico para el equipo el año pasado, especialmente en la brillante segunda vuelta formando pareja en el centro del campo con Javi Guerra. El Aston Villa, su club de origen, no lo quiere porque no le cabe o porque no termina de convencer, esto siempre es complicado de saber, y lo ha puesto de nuevo en el mercado.
"Los palmeros de la prensa que sigue al Valencia son de mucha vergüenza ajena”, decía José Pérez, presidente de LibertadVCF, al hilo de un tuit anterior suyo en el que comentaba que “un club serio habría confeccionado la plantilla entre febrero y junio de este año. La pantomima de los Lim, Javier Solís, Corona e Inma Ibáñez lo hace en julio, con paseíllo de representantes y puesta en escena de inicio de trabajo para mayor evasión de impuestos de Tito Ron”.
Que haya gente en el entorno del Valencia que pretenda manchar el nombre de Rubén Baraja es una vergüenza que debería hacer se nos cayera la cara al suelo. No son todos, gracias a Dios, pero son unos cuantos, y todo ello porque el Pipo decidió ser y no tirar la toalla, ser valiente y arriesgarlo todo, y más de una vez, con las plantillas más justas en muchos años, en muchos, y sin apenas fichajes.
Un gran "fichaje tapado" del Valencia sería renovar a Cristhian Mosquera. Sigo pensando que su pase al Arsenal, a día de hoy, no es nada sencillo, porque los ingleses tienen mucho dinero pero no lo suelen regalar, al menos de forma sistemática. El club quiere al menos 20 kilos por él, y los gunners no llegan, y se han parado, lo que no significa que puedan arrancar de nuevo en breve, porque queda mucho mercado y esto es absolutamente dinámico.
El gran fichaje del Valencia 25/26 sería que Javi Guerra renovara su contrato, y de paso, que llegaran los refuerzos que todos sabemos que nos hacen falta. Pero que el Gilet siguiera, hablando de él que sabemos que esa postura se tiene con Mosquera, Diego López o Tárrega, sería un mensaje claro al mercado, y también al entorno del club, que no se cree nada de lo que diga Meriton, porque no puede, y sólo se fiará de hechos consumados.
Ahora resulta que todo el mundo sabe lo que habló el Valencia con los agentes de Javi Guerra, Diego López y César Tárrega. Confieso que a Gelu es al que conozco menos, pero a Javi Garrido y a Fede Marco bastante, y desde hace muchos años. Son cercanos, son sinceros, pero conocen perfectamente su oficio, saben lo que deben hacer y lo que no, y también, desde luego, lo que pueden decir y lo que no pueden decir. Y no son precisamente principiantes.
“El Valencia va a invertir en este mercado de fichajes de verano, que nadie piense que una burrada, pero va a ir en serio”. Quien me lo cuenta no trabaja en el club, no tiene relación directa con él y ni debe ni le deben.
"Los palmeros de la prensa que sigue al Valencia son de mucha vergüenza ajena”, decía José Pérez, presidente de LibertadVCF, al hilo de un tuit anterior suyo en el que comentaba que “un club serio habría confeccionado la plantilla entre febrero y junio de este año. La pantomima de los Lim, Javier Solís, Corona e Inma Ibáñez lo hace en julio, con paseíllo de representantes y puesta en escena de inicio de trabajo para mayor evasión de impuestos de Tito Ron”.
Aunque haya quien no lo crea, Kiat Lim se ha puesto al mando del Valencia. Sí, es así, y ya lo siento por todos aquellos que, o bien no lo crean, o bien tampoco les guste que eso pase porque se corta otra vía de crítica a Meriton.
Que haya gente en el entorno del Valencia que pretenda manchar el nombre de Rubén Baraja es una vergüenza que debería hacer se nos cayera la cara al suelo. No son todos, gracias a Dios, pero son unos cuantos, y todo ello porque el Pipo decidió ser y no tirar la toalla, ser valiente y arriesgarlo todo, y más de una vez, con las plantillas más justas en muchos años, en muchos, y sin apenas fichajes.
Que el Valencia cerrara el fichaje de Enzo Barrenechea supondría un golpe encima de la mesa que todos veríamos con buenos ojos. El argentino fue básico para el equipo el año pasado, especialmente en la brillante segunda vuelta formando pareja en el centro del campo con Javi Guerra. El Aston Villa, su club de origen, no lo quiere porque no le cabe o porque no termina de convencer, esto siempre es complicado de saber, y lo ha puesto de nuevo en el mercado.
Un gran "fichaje tapado" del Valencia sería renovar a Cristhian Mosquera. Sigo pensando que su pase al Arsenal, a día de hoy, no es nada sencillo, porque los ingleses tienen mucho dinero pero no lo suelen regalar, al menos de forma sistemática. El club quiere al menos 20 kilos por él, y los gunners no llegan, y se han parado, lo que no significa que puedan arrancar de nuevo en breve, porque queda mucho mercado y esto es absolutamente dinámico.
El gran fichaje del Valencia 25/26 sería que Javi Guerra renovara su contrato, y de paso, que llegaran los refuerzos que todos sabemos que nos hacen falta. Pero que el Gilet siguiera, hablando de él que sabemos que esa postura se tiene con Mosquera, Diego López o Tárrega, sería un mensaje claro al mercado, y también al entorno del club, que no se cree nada de lo que diga Meriton, porque no puede, y sólo se fiará de hechos consumados.
Ahora resulta que todo el mundo sabe lo que habló el Valencia con los agentes de Javi Guerra, Diego López y César Tárrega. Confieso que a Gelu es al que conozco menos, pero a Javi Garrido y a Fede Marco bastante, y desde hace muchos años. Son cercanos, son sinceros, pero conocen perfectamente su oficio, saben lo que deben hacer y lo que no, y también, desde luego, lo que pueden decir y lo que no pueden decir. Y no son precisamente principiantes.