Ahora resulta que todo el mundo sabe lo que habló el Valencia con los agentes de Javi Guerra, Diego López y César Tárrega. Confieso que a Gelu es al que conozco menos, pero a Javi Garrido y a Fede Marco bastante, y desde hace muchos años. Son cercanos, son sinceros, pero conocen perfectamente su oficio, saben lo que deben hacer y lo que no, y también, desde luego, lo que pueden decir y lo que no pueden decir. Y no son precisamente principiantes.
Y en el Valencia tampoco se chupan el dedo, aunque nosotros sigamos tendiendo a pensar que no se hace nada, que son un grupo de amigos que se sientan en las oficinas y pasan allí los días viviendo la vida contemplativa. Y hombre, igual no somos los mejores del mundo, pero de ahí al otro extremo va un trecho gigante, muy muy grande, que un día de estos nos plantearemos si es justo o no. Pero vamos, no tengo grandes esperanzas.
Se habló de muchas cosas, seguro, y me juego la mano derecha que no sabemos ni una décima parte de ello. y nos han dicho, como toca, lo que queremos saber. El problema, de todos modos, no es ese, sino que demos por hecho que algunas cosas son como nosotros decimos, y quizá no sean así. Lo de quizá lo digo por respeto, porque insisto, no son así de ninguna de las maneras. Y de este juego nadie me va a enseñar nada a estas alturas.