El Valencia ha cerrado los dos fichajes más importantes del mercado hasta el momento, esperados y deseados: la nueva camiseta oficial, con ese aroma a la del doblete que arrancó aplausos nada más ver esas mangas negras, y el famoso main sponsor, el patrocinador de la propia casaca blanquinegra, que por fin vuelve a lucir en el pecho a cambio de 3,2 millones de euros por temporada. Cuando ambas cosas han fallado, los palos han sido de todos los colores y totalmente justificados.