Que se haya armado cierto lío por si Ron Gourlay dijo que quería líderes y no hombres en lugar de niños, traducciones al margen, me parece algo muy poco relevante desde el punto de vista del fondo, y menos aún en la forma.
Que se haya armado cierto lío por si Ron Gourlay dijo que quería líderes y no hombres en lugar de niños, traducciones al margen, me parece algo muy poco relevante desde el punto de vista del fondo, y menos aún en la forma.
¿Hay dudas con respecto a Carlos Corberán como entrenador del Valencia? La realidad es que ha habido de todo, aunque no tengo claro si eso incluye dudas razonables más allá del comprensible cabreo de todos por lo que ha sido un arranque de Liga nada bueno, sobre todo por ese 1 de 9 de los últimos 3 partidos, que lo ha afeado todo, y encendido de paso todas las luces de alarma posibles.
Jamás hubiera echado a Marcelino del Valencia cuando lo hizo Lim, en todo caso antes ese mismo verano, o después de acabar la temporada, o si el año hubiera sido un caos. Defendí al asturiano cuando peor lo tenía, cuando se pedía su cabeza por los meses de diciembre de 2018 y enero y febrero de 2019, y dije hasta cansarme que era el mejor técnico que había pasado por el banquillo de Mestalla en muchos años.
El Valencia actual, a nivel social, no tiene fuerza. No tiene credibilidad, su "popularidad" está por los suelos en la propia ciudad, y fuera, pues tres cuartos de lo mismo. Esa es nuestra realidad, que es muy dura, y sí, triste, y que tiene una causa muy sencilla: Meriton ha estado sembrando esto desde hace años, y ahora está recogiendo todo el fruto en forma de desprestigio a todos los niveles, que al final, a quien acaba salpicando es la entidad.
Los fichajes del Valencia no están dando el rendimiento esperado, salvo excepciones, y eso es algo que nos esta penalizando mucho en este arranque de temporada. Porque algunos ni son titulares, o en el peor de los casos, apenas si han jugado. Julen Agirrezabala está dando de cal y de arena, con partidos para el olvido y otros en los que nos ha mantenido con sus paradas.
Cada vez que el Valencia ha ido mal o muy mal, la oposición a Lim ha sacado toda la artillería. Ese ha sido el modus operandi de cierto sector del valencianismo estos años, y por eso me llama la atención que ahora, con el equipo en momento francamente negativo y con todo el proyecto Corberán en cuestión, mantenga este silencio.
Un jugador siempre cuestionado en el Valencia es Hugo Duro. Y siempre es siempre, da igual los goles que marque y lo que aporte al juego, que con sus virtudes y sus carencias siempre está en el ojo del huracán.
Mi sensación es que en el entorno del Valencia no hemos entendido la operación con Goldman Sachs. Y digo hemos, primera persona del plural, porque yo también he tenido que hacer preguntas, hablar con gente y cotejar puntos de vista para hacerme una idea lo más exacta posible con respecto a esta situación.
Que se haya armado cierto lío por si Ron Gourlay dijo que quería líderes y no hombres en lugar de niños, traducciones al margen, me parece algo muy poco relevante desde el punto de vista del fondo, y menos aún en la forma.
El Valencia actual, a nivel social, no tiene fuerza. No tiene credibilidad, su "popularidad" está por los suelos en la propia ciudad, y fuera, pues tres cuartos de lo mismo. Esa es nuestra realidad, que es muy dura, y sí, triste, y que tiene una causa muy sencilla: Meriton ha estado sembrando esto desde hace años, y ahora está recogiendo todo el fruto en forma de desprestigio a todos los niveles, que al final, a quien acaba salpicando es la entidad.
¿Hay dudas con respecto a Carlos Corberán como entrenador del Valencia? La realidad es que ha habido de todo, aunque no tengo claro si eso incluye dudas razonables más allá del comprensible cabreo de todos por lo que ha sido un arranque de Liga nada bueno, sobre todo por ese 1 de 9 de los últimos 3 partidos, que lo ha afeado todo, y encendido de paso todas las luces de alarma posibles.
Los fichajes del Valencia no están dando el rendimiento esperado, salvo excepciones, y eso es algo que nos esta penalizando mucho en este arranque de temporada. Porque algunos ni son titulares, o en el peor de los casos, apenas si han jugado. Julen Agirrezabala está dando de cal y de arena, con partidos para el olvido y otros en los que nos ha mantenido con sus paradas.
Jamás hubiera echado a Marcelino del Valencia cuando lo hizo Lim, en todo caso antes ese mismo verano, o después de acabar la temporada, o si el año hubiera sido un caos. Defendí al asturiano cuando peor lo tenía, cuando se pedía su cabeza por los meses de diciembre de 2018 y enero y febrero de 2019, y dije hasta cansarme que era el mejor técnico que había pasado por el banquillo de Mestalla en muchos años.
Cada vez que el Valencia ha ido mal o muy mal, la oposición a Lim ha sacado toda la artillería. Ese ha sido el modus operandi de cierto sector del valencianismo estos años, y por eso me llama la atención que ahora, con el equipo en momento francamente negativo y con todo el proyecto Corberán en cuestión, mantenga este silencio.
Un jugador siempre cuestionado en el Valencia es Hugo Duro. Y siempre es siempre, da igual los goles que marque y lo que aporte al juego, que con sus virtudes y sus carencias siempre está en el ojo del huracán.
Mi sensación es que en el entorno del Valencia no hemos entendido la operación con Goldman Sachs. Y digo hemos, primera persona del plural, porque yo también he tenido que hacer preguntas, hablar con gente y cotejar puntos de vista para hacerme una idea lo más exacta posible con respecto a esta situación.