Si el Valencia cierra el traspaso de Gabriel Paulista al Villarreal, que sería el tercero en este mercado de fichajes, nada podría parar el fervor social que existe contra Meriton. Salvo que los amarillos pusieran 30 millones encima de la mesa, claro, que tampoco es algo que vaya a pasar. Ahora mismo no se entiende nada de lo que ocurre, pero es que si el central brasileño se fuera, y con el mismo destino que Parejo y Coquelin, la revuelta popular sería algo descomunal.