El Valencia no puede ser un muñeco de trapo, uno para hacer pim pam pum, para darle más que a una estera. Estamos generando una sensación de debilidad manifiesta que me saca de mis casillas, a cualquier valencianista que de verdad sienta el hierro. ¿Odio contra Meriton? Eso es otra cosa, que va de la mano en muchos casos, pero que no es algo que sea nuevo tampoco, porque aquí, con los dirigentes, rara vez se está "a muerte", salvo cuando llegan.