La dirección deportiva del Valencia 21/22, como la de cualquier otro club profesional de élite, no es que tuviera que estar ya formada, es que tendría que tener perfectamente dibujado el plan deportivo del equipo para la temporada que viene.
La dirección deportiva del Valencia 21/22, como la de cualquier otro club profesional de élite, no es que tuviera que estar ya formada, es que tendría que tener perfectamente dibujado el plan deportivo del equipo para la temporada que viene.
Los fichajes malditos en el historia del Valencia han existido, como en todos los clubes, y seguirán existiendo, porque esto nunca ha sido una ciencia exacta, y desde luego, no lo va a empezar a ser ahora. No voy a repasar la lista, que como digo no es pequeña (como en todos los equipos profesionales del mundo), pero está claro que hay un jugador en concreto, en este momento, que puede pasar a ser el número uno de esa infausta lista.
El próximo domingo el Valencia volverá a jugar en el Ramón de Carranza, el remozado estadio del Cádiz recibirá al conjunto de Javi Gracia en un partido que puede significar el segundo triunfo consecutivo para el cuadro blanquinegro. No son demasiadas las veces que los dos equipos se han enfrentado, en lo que llevamos de siglo solo se vivieron dos duelos en la ciudad andaluza, uno en liga y otro en copa.
Elegir al nuevo entrenador del Valencia es una misión que ahora mismo tiene que llevar a cabo el club con la mayor discreción, calma y normalidad posible. Y hay que tener muy claro que todo esto, junto, es complicado de encontrar en una institución que no recuerda cuándo fue la última vez que pudo pararse a pensar con tranquilidad. O que sí lo recuerda pero queda ya demasiado lejos, para ser mucho más precisos.
Maldigo una y mil veces el día en el que el Valencia se convirtió en una Sociedad Anónima Deportiva. Ese momento en el que todo cambió sin que realmente nos diéramos cuenta. Aquella lucha de algunos valencianistas, Alberto de Miguel y Vicent Andreu en concreto, para evitarlo, no acabó bien, y no tuvimos más remedio que sucumbir.
El Valencia 2020-21 ha sido un equipo con pocos matices tácticos, Gracia se ha movido en el 4-4-2 y a menudo recurriendo a las mismas soluciones a pesar de que al equipo le costó encontrar resultados. Está claro que el contexto en el que le ha tocado trabajar ha sido duro, pero dentro de ello se ha demostrado que la plantilla ofrece más recursos de los que se piensa. Los fichajes no le han convencido en vistas de los pocos minutos que tuvieron, y queda la sensación de que algunos jugadores son más aprovechables.
La dirección deportiva del Valencia 21/22, como la de cualquier otro club profesional de élite, no es que tuviera que estar ya formada, es que tendría que tener perfectamente dibujado el plan deportivo del equipo para la temporada que viene.
Elegir al nuevo entrenador del Valencia es una misión que ahora mismo tiene que llevar a cabo el club con la mayor discreción, calma y normalidad posible. Y hay que tener muy claro que todo esto, junto, es complicado de encontrar en una institución que no recuerda cuándo fue la última vez que pudo pararse a pensar con tranquilidad. O que sí lo recuerda pero queda ya demasiado lejos, para ser mucho más precisos.
Los fichajes malditos en el historia del Valencia han existido, como en todos los clubes, y seguirán existiendo, porque esto nunca ha sido una ciencia exacta, y desde luego, no lo va a empezar a ser ahora. No voy a repasar la lista, que como digo no es pequeña (como en todos los equipos profesionales del mundo), pero está claro que hay un jugador en concreto, en este momento, que puede pasar a ser el número uno de esa infausta lista.
Maldigo una y mil veces el día en el que el Valencia se convirtió en una Sociedad Anónima Deportiva. Ese momento en el que todo cambió sin que realmente nos diéramos cuenta. Aquella lucha de algunos valencianistas, Alberto de Miguel y Vicent Andreu en concreto, para evitarlo, no acabó bien, y no tuvimos más remedio que sucumbir.
El próximo domingo el Valencia volverá a jugar en el Ramón de Carranza, el remozado estadio del Cádiz recibirá al conjunto de Javi Gracia en un partido que puede significar el segundo triunfo consecutivo para el cuadro blanquinegro. No son demasiadas las veces que los dos equipos se han enfrentado, en lo que llevamos de siglo solo se vivieron dos duelos en la ciudad andaluza, uno en liga y otro en copa.
Criticar a un jugador del Valencia porque se enfada al dejar de ser titular. El tema surgía la semana pasada cuando se contaba, de forma ciertamente capciosa, que a Jaume Domènech le había sentado mal que Javi Gracia le hubiera quitado el puesto en la portería del equipo.
El Valencia 2020-21 ha sido un equipo con pocos matices tácticos, Gracia se ha movido en el 4-4-2 y a menudo recurriendo a las mismas soluciones a pesar de que al equipo le costó encontrar resultados. Está claro que el contexto en el que le ha tocado trabajar ha sido duro, pero dentro de ello se ha demostrado que la plantilla ofrece más recursos de los que se piensa. Los fichajes no le han convencido en vistas de los pocos minutos que tuvieron, y queda la sensación de que algunos jugadores son más aprovechables.