El Valencia hizo el pasado verano dos fichajes “bomba” a precio de saldo. Porque las operaciones hay que ponerlas en perspectiva, y si nos vamos a todos al momento en el que vinieron Omar Alderete primero y Hugo Duro después, el que levante la mano y diga que estaba seguro que iban a triunfar, igual le podemos tildar de oportunista… y hasta de ser un poco mentiroso.