¿Volveremos a ver a Carlos Soler y José Luis Gayà con la camiseta del Valencia? Esa era la pregunta que muchos nos hacíamos antes del partido contra el Celta, y la que seguimos haciéndonos días después de jugarse.
¿Volveremos a ver a Carlos Soler y José Luis Gayà con la camiseta del Valencia? Esa era la pregunta que muchos nos hacíamos antes del partido contra el Celta, y la que seguimos haciéndonos días después de jugarse.
Ha finalizado una temporada difícil de la manera más gris posible, en lo deportivo ya se había asumido desde hace semanas que no había nada por lo que competir pero las imágenes del pasado sábado fueron tristes. Más allá de las valoraciones y consecuencias de la protesta, todos estamos de acuerdo en que jamás se debería haber llegado a esta situación y las negligencias en la gestión han provocado que la afición esté desesperada.
"Mi padre se levanta cada día a las tres de la mañana para ver los partidos del Valencia". La frase es de Kiat Lim, el hijo de Peter Lim. Si esto es así, que no lo dudo y sé de primera mano que en algún momento fue absolutamente cierto, este pasado sábado, el máximo accionista del club tuvo que ver Mestalla vacío, y con algunas tomas de la avenida de Suecia llena de gente y protestando contra él.
Va a ser un verano largo en el que se hablará mucho de salidas y también de las posibles incorporaciones, el primer punto a resolver es la continuidad o no de Bordalás y todas las partes se van a sentar para llegar a la mejor situación. Una vez terminada La Liga es buen momento para repasar algunos números en aspectos clave de esta campaña.
"No sé si mi próxima rueda de prensa en el Valencia será en agosto o en julio. En principio no hay motivo para pensar otra cosa". Las palabras de José Bordalás después del último partido de Liga podrían ser una especie de sentencia al asunto de si va a seguir o no, aunque nada más lejos de la realidad, al menos por lo que a los rumores se refiere.
¿Y ahora qué va a pasar con el Valencia? Es una duda mucho más que razonable, porque la manifestación del pasado sábado fue algo histórico, jamás visto en la historia, o al menos lo deben recordar pocos, pero es un paso previo a otro que se tiene que dar, el del dinero, que es otro cantar. Hace un año aproximadamente, se dio algo similar, aunque no igual, y si lo analizamos todo con frialdad y alejados de la emotividad del momento, es obvio que las cosas no han cambiado demasiado.
La temporada no ha sido buena, la actuación en la Copa del Rey salvó mínimamente la parcela deportiva pero el hecho de no coronar con un título provocó que la decepción fuera mayúscula. Y es que en el campeonato de liga el Valencia nunca encontró sensaciones y tan solo en algunos partidos se fue lo suficientemente práctico y al menos se sumaron los puntos necesarios para no sufrir.
¿Volveremos a ver a Carlos Soler y José Luis Gayà con la camiseta del Valencia? Esa era la pregunta que muchos nos hacíamos antes del partido contra el Celta, y la que seguimos haciéndonos días después de jugarse.
Va a ser un verano largo en el que se hablará mucho de salidas y también de las posibles incorporaciones, el primer punto a resolver es la continuidad o no de Bordalás y todas las partes se van a sentar para llegar a la mejor situación. Una vez terminada La Liga es buen momento para repasar algunos números en aspectos clave de esta campaña.
Ha finalizado una temporada difícil de la manera más gris posible, en lo deportivo ya se había asumido desde hace semanas que no había nada por lo que competir pero las imágenes del pasado sábado fueron tristes. Más allá de las valoraciones y consecuencias de la protesta, todos estamos de acuerdo en que jamás se debería haber llegado a esta situación y las negligencias en la gestión han provocado que la afición esté desesperada.
"No sé si mi próxima rueda de prensa en el Valencia será en agosto o en julio. En principio no hay motivo para pensar otra cosa". Las palabras de José Bordalás después del último partido de Liga podrían ser una especie de sentencia al asunto de si va a seguir o no, aunque nada más lejos de la realidad, al menos por lo que a los rumores se refiere.
"Mi padre se levanta cada día a las tres de la mañana para ver los partidos del Valencia". La frase es de Kiat Lim, el hijo de Peter Lim. Si esto es así, que no lo dudo y sé de primera mano que en algún momento fue absolutamente cierto, este pasado sábado, el máximo accionista del club tuvo que ver Mestalla vacío, y con algunas tomas de la avenida de Suecia llena de gente y protestando contra él.
La manifestación del Valencia contra Lim, ¿éxito o fracaso?. La pregunta tiene sentido, más allá de lo que algunos puedan estar pensando o diciendo ahora mismo.
¿Y ahora qué va a pasar con el Valencia? Es una duda mucho más que razonable, porque la manifestación del pasado sábado fue algo histórico, jamás visto en la historia, o al menos lo deben recordar pocos, pero es un paso previo a otro que se tiene que dar, el del dinero, que es otro cantar. Hace un año aproximadamente, se dio algo similar, aunque no igual, y si lo analizamos todo con frialdad y alejados de la emotividad del momento, es obvio que las cosas no han cambiado demasiado.
La temporada no ha sido buena, la actuación en la Copa del Rey salvó mínimamente la parcela deportiva pero el hecho de no coronar con un título provocó que la decepción fuera mayúscula. Y es que en el campeonato de liga el Valencia nunca encontró sensaciones y tan solo en algunos partidos se fue lo suficientemente práctico y al menos se sumaron los puntos necesarios para no sufrir.