El revisionismo interesado en el Valencia está a la orden del día. Y me llama poderosamente la atención, porque es tan absurdo intentar cambiar la historia, cuando hay tantos testimonios de cómo fue realmente, que quien lo intenta, y digo intenta porque es imposible que lo consiga, debería ser considerado, como poco, alguien con muy pocas luces. Quiero ser elegante y no salvaje, pero no prometo nada.