He cantado goles del Valencia en finales y que daban Ligas. He visto ganar a este equipo partidos que daban títulos. Pero esta sábado he llorado después de una victoria como no me acordaba, y he pegado un grito que me duele la cabeza por la tensión que tenemos todos. Vamos Valencia, vamos Pipo, vamos todos. Porque lo mereces, porque los valencianista no merecemos esto, porque quizá hemos sufrido como perros rabiosos para darnos cuenta de muchas cosas que no teníamos claras.