Creo en el Valencia del Pipo Baraja antes incluso de que fuera nombrado entrenador. Los que me conocen saben esto perfectamente, y me hace gracia recibir mensajes felicitándome por las victorias del Pipo, de momento una, como si yo hubiera ayudado a diseñar la táctica. No voy a negar que me gusta, o mejor, que llena de orgullo, porque el hecho de que te identifiquen con un amigo es siempre muy grande, y más en esta situación tan delicada que vivimos.