El Valencia de Celades recibió muchos palos por el partido que jugó en Valladolid, quizá el más flojo de todo el curso incluso por delante del de Osasuna, marcado por la expulsión de Rodrigo Moreno. Forma parte de esto, del juego, exigir siempre el 200%, y cuando no se da, sacar la artillería pesada.