El Valencia no es capaz de levantar cabeza y ayer fue derrotado con justicia ante el Eibar, a pesar de que tuvo muchos minutos para reaccionar el conjunto de Celades se vino abajo en el segundo tiempo y fue incapaz de imponerse y empatar el duelo. Es un Valencia de dos caras y esta circunstancia se ha visto con más frecuencia en 2020, en la segunda vuelta el Valencia ha seguido mostrándose firme en Mestalla pero no ha ganado ningún partido fuera.
El Valencia tocó fondo en Eibar, el equipo no dio la cara y lo peor fue la imagen de poco amor propio que mostraron los futbolistas. Celades ha quedado muy tocado y será difícil que pueda reconducir la situación, se están sufriendo las consecuencias de una temporada que empezó con mal pie y es justo ser razonable a la hora del análisis. Los errores en la planificación de Meriton quedan fuera de toda duda, el club no supo gestionar bien la crisis interna y se precipitó lanzando por los aires un proyecto ganador.
Peter Lim debe tomar muchas decisiones vitales para el futuro del Valencia en las próximas semanas. Se deben disputar todavía 8 jornadas de Liga, en las que el equipo tiene que conseguir, como sea, meterse en Europa, pero más allá de todo eso, estamos hablando de poner las bases del futuro a corto y medio plazo de la entidad.
Las cosas no han comenzado bien pero los tropiezos de algunos competidores permiten al Valencia seguir soñando con la cuarta plaza, eso sí, también se ha apretado la lucha por la Europa League y el Villarreal amenaza con dar guerra hasta el final. Es evidente que el Valencia baja muchos enteros cuando juega lejos de Mestalla, algo que se ha visto más en 2020, pero desde la llegada de Celades fue una constante.
A pesar de la victoria ante Osasuna el pasado domingo quedó claro que el Valencia tiene varios problemas. El primero de ellos es no ser capaz de mantener el equilibrio durante los 90 minutos, el equipo desciende su nivel de manera alarmante en las segundas partes y termina ahogado todos los encuentros. Frente al Levante se vino abajo en el descuento y regaló los últimos minutos a un rival que jugaba con diez.
El Valencia tocó fondo en Eibar, el equipo no dio la cara y lo peor fue la imagen de poco amor propio que mostraron los futbolistas. Celades ha quedado muy tocado y será difícil que pueda reconducir la situación, se están sufriendo las consecuencias de una temporada que empezó con mal pie y es justo ser razonable a la hora del análisis. Los errores en la planificación de Meriton quedan fuera de toda duda, el club no supo gestionar bien la crisis interna y se precipitó lanzando por los aires un proyecto ganador.
El Valencia no es capaz de levantar cabeza y ayer fue derrotado con justicia ante el Eibar, a pesar de que tuvo muchos minutos para reaccionar el conjunto de Celades se vino abajo en el segundo tiempo y fue incapaz de imponerse y empatar el duelo. Es un Valencia de dos caras y esta circunstancia se ha visto con más frecuencia en 2020, en la segunda vuelta el Valencia ha seguido mostrándose firme en Mestalla pero no ha ganado ningún partido fuera.
Peter Lim debe tomar muchas decisiones vitales para el futuro del Valencia en las próximas semanas. Se deben disputar todavía 8 jornadas de Liga, en las que el equipo tiene que conseguir, como sea, meterse en Europa, pero más allá de todo eso, estamos hablando de poner las bases del futuro a corto y medio plazo de la entidad.
Albert Celades ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia ante el Eibar, el técnico reconoce que la situación es complicada y el equipo no estuvo a la altura.
El Valencia quiere repetir la remontada del año del centenario, está en disposición de hacerlo siempre y cuando se mantenga firme en Mestalla y empiece a sumar a domicilio.
Mismos puntos pero peor situación
Las cosas no han comenzado bien pero los tropiezos de algunos competidores permiten al Valencia seguir soñando con la cuarta plaza, eso sí, también se ha apretado la lucha por la Europa League y el Villarreal amenaza con dar guerra hasta el final. Es evidente que el Valencia baja muchos enteros cuando juega lejos de Mestalla, algo que se ha visto más en 2020, pero desde la llegada de Celades fue una constante.
A pesar de la victoria ante Osasuna el pasado domingo quedó claro que el Valencia tiene varios problemas. El primero de ellos es no ser capaz de mantener el equilibrio durante los 90 minutos, el equipo desciende su nivel de manera alarmante en las segundas partes y termina ahogado todos los encuentros. Frente al Levante se vino abajo en el descuento y regaló los últimos minutos a un rival que jugaba con diez.