La lesión de Jeison Murillo, que padece un esguince de tobillo, se podría calificar como de “oportuna”, sin entrar en muchas más maldades. Y en perfectamente “lógica” tirando de sentido común, porque vamos a ser sensatos, si el jugador quiere irse, si el entrenador no lo quiere, no pinta nada disputando un encuentro de Copa del Rey ante un rival de 2ªB y que sufra una lesión que luego pueda dificultar un posible traspaso.