El fichaje más largo de la historia reciente del Valencia, cerrado. Algo así podríamos decir de todo lo que ha pasado con Sergi Canós en los últimos meses, porque era una operación hecha, con el jugador entregado y sin aceptar ofertas de otros equipos, y con los de Mestalla, por orden de Peter Lim, haciendo todo largo al extremo, incluso con posturas que quizá otro jugador, que no fuera valencianista de cuna y estuviera ante su gran sueño, no habría aguantado.