Derrota del Valencia ante el Betis en el Benito Villamarín, los de Pellegrini fueron muy superiores a un Valencia cargado de jóvenes y muy poco competitivo.
Derrota del Valencia ante el Betis en el Benito Villamarín, los de Pellegrini fueron muy superiores a un Valencia cargado de jóvenes y muy poco competitivo.
El Valencia estuvo perfecto en defensa contra la Real... salvo un error grosero que costó el partido. Así es muy complicado, por no decir imposible, si encima le sumas que te toca jugar con uno menos 45 minutos, y el árbitro no está en lo que tiene que estar. Pero más allá de un partido en concreto, hay que hablar de los fallos groseros que cometemos, que eso es algo que debemos evitar como sea, porque nos están costando la vida en demasiadas ocasiones.
Diego López es un jugador básico para el Valencia de Baraja. No es un extremo puro pero hace mucho daño por banda, sobre todo cuando va en diagonal buscando la portería contraria, y tiene un compromiso y un despliegue físico que ayuda de forma más que notable en el balance defensivo. Es titular indiscutible por varios motivos, y uno de ellos es que, entre unas cosas y otras, no es que no tenga competencia, es que no tiene un relevo que le permita descansar.
Un Betis - Valencia con el equipo de Baraja plagado de bajas, y sin laterales. Un montón de críos en el once y más aún en el banquillo, y un rival enfrente que necesitaba ganar y jugaba en casa. La típica en la que todo el mundo nos da como carne de cañón. El encuentro tenía ritmo, pero al mismo tiempo imprecisiones, con los papeles repartidos de forma clara, es decir, ellos con más balón, nosotros esperando.
El Valencia tiene mejor plantilla que el año pasado, dentro del drama. ¿La razón? Suman todos los que salen, se lo dejan todo. Cometemos errores criminales, se nos va la cabeza cuando no toca, pero somos honrados. Baraja y este equipo no pueden hacer más. A Lim no le dio la gana. La reflexión es mía y sólo mía, justo después de perder el partido contra la Real Sociedad. Como suele pasar en este entorno, se me ha dicho de todo, y nada bueno.
Roman Yaremchuk puede ser un buen fichaje para el Valencia. El delantero ucraniano apenas si ha jugado unos minutos con su nuevo equipo, frente a la Real, y aunque entró en un contexto de encuentro extraño, se le vio con muchas ganas por un lado, y por otro, con cualidades muy válidas para ser importante en el equipo de Baraja. Se dijo durante la semana que estaba tocado como para no jugar, y al final, terminó debutando ante su gente en Mestalla.
El once titular de Baraja para el Betis - Valencia de la octava jornada de Liga es un misterio... aunque es una de las veces que más claro puede estar... por la falta de efectivos. Los lesionados son una lista poco menos que interminable, a la que se deben sumar de alguna manera los tocados. Y sin contar a la gente del filial que ya es habitual en el primer equipo, casi hay más gente mal que bien, lo que supone un problema añadido a los que ya se tienen de por sí.
“Me comprometo a acabar el Nou Mestalla tres años después de la firma del nuevo convenio”. Las palabras son de Miguel Zorío, el que fuera vicepresidente del Valencia hace años, y que lleva tiempo intentando ser el azote de Peter Lim, aunque con mucho más ruido que nueces, porque de forment, ni un grà.
Derrota del Valencia ante el Betis en el Benito Villamarín, los de Pellegrini fueron muy superiores a un Valencia cargado de jóvenes y muy poco competitivo.
Un Betis - Valencia con el equipo de Baraja plagado de bajas, y sin laterales. Un montón de críos en el once y más aún en el banquillo, y un rival enfrente que necesitaba ganar y jugaba en casa. La típica en la que todo el mundo nos da como carne de cañón. El encuentro tenía ritmo, pero al mismo tiempo imprecisiones, con los papeles repartidos de forma clara, es decir, ellos con más balón, nosotros esperando.
El Valencia estuvo perfecto en defensa contra la Real... salvo un error grosero que costó el partido. Así es muy complicado, por no decir imposible, si encima le sumas que te toca jugar con uno menos 45 minutos, y el árbitro no está en lo que tiene que estar. Pero más allá de un partido en concreto, hay que hablar de los fallos groseros que cometemos, que eso es algo que debemos evitar como sea, porque nos están costando la vida en demasiadas ocasiones.
El Valencia tiene mejor plantilla que el año pasado, dentro del drama. ¿La razón? Suman todos los que salen, se lo dejan todo. Cometemos errores criminales, se nos va la cabeza cuando no toca, pero somos honrados. Baraja y este equipo no pueden hacer más. A Lim no le dio la gana. La reflexión es mía y sólo mía, justo después de perder el partido contra la Real Sociedad. Como suele pasar en este entorno, se me ha dicho de todo, y nada bueno.
Diego López es un jugador básico para el Valencia de Baraja. No es un extremo puro pero hace mucho daño por banda, sobre todo cuando va en diagonal buscando la portería contraria, y tiene un compromiso y un despliegue físico que ayuda de forma más que notable en el balance defensivo. Es titular indiscutible por varios motivos, y uno de ellos es que, entre unas cosas y otras, no es que no tenga competencia, es que no tiene un relevo que le permita descansar.
Roman Yaremchuk puede ser un buen fichaje para el Valencia. El delantero ucraniano apenas si ha jugado unos minutos con su nuevo equipo, frente a la Real, y aunque entró en un contexto de encuentro extraño, se le vio con muchas ganas por un lado, y por otro, con cualidades muy válidas para ser importante en el equipo de Baraja. Se dijo durante la semana que estaba tocado como para no jugar, y al final, terminó debutando ante su gente en Mestalla.
El once titular de Baraja para el Betis - Valencia de la octava jornada de Liga es un misterio... aunque es una de las veces que más claro puede estar... por la falta de efectivos. Los lesionados son una lista poco menos que interminable, a la que se deben sumar de alguna manera los tocados. Y sin contar a la gente del filial que ya es habitual en el primer equipo, casi hay más gente mal que bien, lo que supone un problema añadido a los que ya se tienen de por sí.
“Me comprometo a acabar el Nou Mestalla tres años después de la firma del nuevo convenio”. Las palabras son de Miguel Zorío, el que fuera vicepresidente del Valencia hace años, y que lleva tiempo intentando ser el azote de Peter Lim, aunque con mucho más ruido que nueces, porque de forment, ni un grà.