Las renovaciones que tiene que cerrar el Valencia no dependen sólo del dinero. Entre otras cosas, porque nosotros es imposible que podamos convencer a nadie de ese modo, es decir.
Las renovaciones que tiene que cerrar el Valencia no dependen sólo del dinero. Entre otras cosas, porque nosotros es imposible que podamos convencer a nadie de ese modo, es decir.
Cada vez qu el Valencia pierde un partido es como si nos acabáramos de enterar e la plantilla que tenemos. Automáticamente olvidamos el trabajo que han hecho Baraja y sus jugadores, ya no tiene valor y sentido, y decidimos fustigarnos al máximo diciendo que es un equipo indigno de la historia de este club, y que la afición no se lo merece. Es todo como una especie de efecto dominó en el que los argumentos siempre son los mismos, no varían nada, y por supuesto se dicen las mismas barbaridades y se cometen las mismas injusticias.
Debemos ser conscientes del Valencia que tenemos hoy en día. Y eso no significa que estemos de acuerdo con lo que hay, ni que nos conformemos, ni que no estemos muy cabreados. Es muy distinto saber qué plantilla hay a pensar que es la que deberíamos tener. En lo segundo tenemos nula incidencia, porque mientras Peter Lim siga siendo el máximo accionista ya sabemos lo que nos toca.
Estoy muy cansado de los guardianes de la moral en el Valencia. Pero mucho, harto, hasta las narices, porque piensan que tienen una razón celestial, que está por encima de lo divino y lo humano, y todos aquellos que osan, que osamos, no seguir sus credos, somos unos comprados, unos mamadores, unos colaboracionistas o cualquier otra barbaridad sin educación ni respeto que sale por su boca. Y claro, prueba tú a contestar con la misma moneda, que entonces te caen los mil males, porque te has atrevido a llevarles la contraria.
Rubén Baraja no tiene la culpa de cómo tiene el Valencia Peter Lim, y Meriton no es el club, aunque se trate de su máximo accionista. Y por la misma razón que los directivos del local management no son esbirros del propietario, no lo son tampoco el entrenador y los jugadores, ya que todos cobran de la misma empresa, es decir, el Valencia Club de Fútbol, por desgracia, SAD. Que a estas alturas aún estemos con esto es agotador, mucho, pero cada derrota del equipo saca los más bajos instintos, igual que cada victoria genera un silencio atronador.
El Valencia ha perdido un partido importante. Pero quien piense que Baraja y su gente ha terminado el año, se equivoca. Ni Europa estaba en la mano ganando, ni se ha ido perdiendo. Esto es muy largo. Aquí se debe seguir pensando en el balón, en nada más. Esa era mi resumen, en caliente, nada más acabar el encuentro contra el Betis. Y sigo pensando lo mismo, aunque haya quien se haya sentido ofendido porque he cometido la osadía de decir que lo importante, en un equipo de fútbol, es el balón. De verdad, vivo al límite...
El Valencia no estuvo a la altura y dejó escapar tres puntos de oro, repasamos los detalles que nos dejó el Valencia-Betis de La Liga
Al Valencia le puede la presión
Ocurrió ante el Celta en copa y la historia se repitió frente al Betis. Maniatados y atenazados, el Valencia se pareció muy poco al de las últimas jornadas, el equipo debía mandar pero Pellegrini leyó el encuentro a la perfección. El Betis golpeó cuando el Valencia se encontraba mejor.
Mestalla deja de ser inexpugnable
Todos los jugadores que llevaran la camiseta del Valencia deberían ser como Toni Lato. Quien piense que digo esto de una forma exagerada y que lo hago porque es mi amigo, aciertan en la segunda parte, no en la primera. Pero como en tantas cosas en la vida, al final una imagen vale más que mil palabras, y se hace camino al andar.
Las renovaciones que tiene que cerrar el Valencia no dependen sólo del dinero. Entre otras cosas, porque nosotros es imposible que podamos convencer a nadie de ese modo, es decir.
Estoy muy cansado de los guardianes de la moral en el Valencia. Pero mucho, harto, hasta las narices, porque piensan que tienen una razón celestial, que está por encima de lo divino y lo humano, y todos aquellos que osan, que osamos, no seguir sus credos, somos unos comprados, unos mamadores, unos colaboracionistas o cualquier otra barbaridad sin educación ni respeto que sale por su boca. Y claro, prueba tú a contestar con la misma moneda, que entonces te caen los mil males, porque te has atrevido a llevarles la contraria.
Cada vez qu el Valencia pierde un partido es como si nos acabáramos de enterar e la plantilla que tenemos. Automáticamente olvidamos el trabajo que han hecho Baraja y sus jugadores, ya no tiene valor y sentido, y decidimos fustigarnos al máximo diciendo que es un equipo indigno de la historia de este club, y que la afición no se lo merece. Es todo como una especie de efecto dominó en el que los argumentos siempre son los mismos, no varían nada, y por supuesto se dicen las mismas barbaridades y se cometen las mismas injusticias.
Rubén Baraja no tiene la culpa de cómo tiene el Valencia Peter Lim, y Meriton no es el club, aunque se trate de su máximo accionista. Y por la misma razón que los directivos del local management no son esbirros del propietario, no lo son tampoco el entrenador y los jugadores, ya que todos cobran de la misma empresa, es decir, el Valencia Club de Fútbol, por desgracia, SAD. Que a estas alturas aún estemos con esto es agotador, mucho, pero cada derrota del equipo saca los más bajos instintos, igual que cada victoria genera un silencio atronador.
Debemos ser conscientes del Valencia que tenemos hoy en día. Y eso no significa que estemos de acuerdo con lo que hay, ni que nos conformemos, ni que no estemos muy cabreados. Es muy distinto saber qué plantilla hay a pensar que es la que deberíamos tener. En lo segundo tenemos nula incidencia, porque mientras Peter Lim siga siendo el máximo accionista ya sabemos lo que nos toca.
El Valencia ha perdido un partido importante. Pero quien piense que Baraja y su gente ha terminado el año, se equivoca. Ni Europa estaba en la mano ganando, ni se ha ido perdiendo. Esto es muy largo. Aquí se debe seguir pensando en el balón, en nada más. Esa era mi resumen, en caliente, nada más acabar el encuentro contra el Betis. Y sigo pensando lo mismo, aunque haya quien se haya sentido ofendido porque he cometido la osadía de decir que lo importante, en un equipo de fútbol, es el balón. De verdad, vivo al límite...
El Valencia no estuvo a la altura y dejó escapar tres puntos de oro, repasamos los detalles que nos dejó el Valencia-Betis de La Liga
Al Valencia le puede la presión
Ocurrió ante el Celta en copa y la historia se repitió frente al Betis. Maniatados y atenazados, el Valencia se pareció muy poco al de las últimas jornadas, el equipo debía mandar pero Pellegrini leyó el encuentro a la perfección. El Betis golpeó cuando el Valencia se encontraba mejor.
Mestalla deja de ser inexpugnable
Todos los jugadores que llevaran la camiseta del Valencia deberían ser como Toni Lato. Quien piense que digo esto de una forma exagerada y que lo hago porque es mi amigo, aciertan en la segunda parte, no en la primera. Pero como en tantas cosas en la vida, al final una imagen vale más que mil palabras, y se hace camino al andar.