El once titular de Baraja para el Barcelona - Valencia de la trigésimo tercera jornada de Liga en Primera División viene marcado por la ilusión de poder hacer algo grande, en un gran escenario y contra un gran equipo.
El once titular de Baraja para el Barcelona - Valencia de la trigésimo tercera jornada de Liga en Primera División viene marcado por la ilusión de poder hacer algo grande, en un gran escenario y contra un gran equipo.
Rubén Baraja ha hecho una gestión perfecta del vestuario del Valencia. Y decir perfecta, en el mundo del fútbol o en la vida, es algo extremadamente complejo, ya que nadie lo hace todo bien, ni tampoco. Esa, por cierto, es una de las frases favoritas de uno de sus ayudantes, Toni Seligrat. Es muy difícil, peor mucho, el tener a un grupo de jugadores de fútbol profesional implicados.
"Perjudicar al Valencia es aumentar el valor de las acciones de Lim. Caducar la ATE NO es malo para el Valencia, es malo para Lim. No confundan”. Las palabras son del periodista Pedro Morata, y sé que me voy a meter en un lío, en otro, pero no puedo evitarlo. No se pueden decir más incongruencias en menos espacio, porque como se pretende la cuadratura del círculo, que ya deberíamos saber que es algo imposible, se ponen argumentos encima de la mesa que no tienen sostén, por más que se repiten.
Empiezan los rumores sobre fichajes y ventas en el Valencia, y noto que el personal se pone tenso como si fuéramos nuevos, cosa que no entiendo, vaya. Cada vez que ganamos un partido, especialmente cuando ganamos un partido, a nuestros mejores jugadores les salen novias como si no hubiera un mañana. Repito, quien se enfada por estas cosas es porque quiere, ya que estamos ante un método más viejo que andar, que no se preocupan ni de mejorar un poco las formas.
Jesús Vázquez no lo ha tenido fácil en el Valencia, ni lo va a tener. Por muchos condicionantes, algunos justos, otros no tanto. Porque para empezar, como ya le pasó a Toni Lato, le va a tocar lidiar con la sombra de José Luis Gayà, que salvo que se lesione, al menos de momento, va a jugar siempre por delante de él.
Me pregunto quién quiere, en Valencia, acabar el Nuevo Mestalla. Lo pregunto de una forma muy seria, con mucha preocupación, porque me da la sensación de que ese proyecto se quiere dejar como está, y no sólo por parte de Peter Lim, que sabemos que no piensa invertir un solo euro que sea suyo. Aquí todos saben, hace años, que la solución pasa por ponerse de acuerdo, que nadie tiene más razón que nadie, y que la ley asiste a todos por igual.
El Valencia sigue trabajando con la mente puesta en el partido de Montjuic, los de Baraja quieren brillar por fin en una salida ante los grandes.
La mayoría de los jugadores de la plantilla del Valencia no sabe lo que es disputar competiciones continentales. Ha sido un año de consolidación para los jóvenes que puede tener un premio importante si se hacen los deberes en los últimos encuentros.
En una semana en la que el Valencia se juega mucho, sólo hemos hablado de salidas de jugadores, de ventas, de campos, de auditorías, del proyectos que no se han visto, de licencias… De nuevo, cuando “sólo” había que hablar de fútbol, hemos caído en la trampa de no hacerlo, y además, pensar que es algo normal, que es lo que toca, que “la actualidad manda”.
El once titular de Baraja para el Barcelona - Valencia de la trigésimo tercera jornada de Liga en Primera División viene marcado por la ilusión de poder hacer algo grande, en un gran escenario y contra un gran equipo.
Empiezan los rumores sobre fichajes y ventas en el Valencia, y noto que el personal se pone tenso como si fuéramos nuevos, cosa que no entiendo, vaya. Cada vez que ganamos un partido, especialmente cuando ganamos un partido, a nuestros mejores jugadores les salen novias como si no hubiera un mañana. Repito, quien se enfada por estas cosas es porque quiere, ya que estamos ante un método más viejo que andar, que no se preocupan ni de mejorar un poco las formas.
Rubén Baraja ha hecho una gestión perfecta del vestuario del Valencia. Y decir perfecta, en el mundo del fútbol o en la vida, es algo extremadamente complejo, ya que nadie lo hace todo bien, ni tampoco. Esa, por cierto, es una de las frases favoritas de uno de sus ayudantes, Toni Seligrat. Es muy difícil, peor mucho, el tener a un grupo de jugadores de fútbol profesional implicados.
Jesús Vázquez no lo ha tenido fácil en el Valencia, ni lo va a tener. Por muchos condicionantes, algunos justos, otros no tanto. Porque para empezar, como ya le pasó a Toni Lato, le va a tocar lidiar con la sombra de José Luis Gayà, que salvo que se lesione, al menos de momento, va a jugar siempre por delante de él.
"Perjudicar al Valencia es aumentar el valor de las acciones de Lim. Caducar la ATE NO es malo para el Valencia, es malo para Lim. No confundan”. Las palabras son del periodista Pedro Morata, y sé que me voy a meter en un lío, en otro, pero no puedo evitarlo. No se pueden decir más incongruencias en menos espacio, porque como se pretende la cuadratura del círculo, que ya deberíamos saber que es algo imposible, se ponen argumentos encima de la mesa que no tienen sostén, por más que se repiten.
Me pregunto quién quiere, en Valencia, acabar el Nuevo Mestalla. Lo pregunto de una forma muy seria, con mucha preocupación, porque me da la sensación de que ese proyecto se quiere dejar como está, y no sólo por parte de Peter Lim, que sabemos que no piensa invertir un solo euro que sea suyo. Aquí todos saben, hace años, que la solución pasa por ponerse de acuerdo, que nadie tiene más razón que nadie, y que la ley asiste a todos por igual.
El Valencia sigue trabajando con la mente puesta en el partido de Montjuic, los de Baraja quieren brillar por fin en una salida ante los grandes.
La mayoría de los jugadores de la plantilla del Valencia no sabe lo que es disputar competiciones continentales. Ha sido un año de consolidación para los jóvenes que puede tener un premio importante si se hacen los deberes en los últimos encuentros.
En una semana en la que el Valencia se juega mucho, sólo hemos hablado de salidas de jugadores, de ventas, de campos, de auditorías, del proyectos que no se han visto, de licencias… De nuevo, cuando “sólo” había que hablar de fútbol, hemos caído en la trampa de no hacerlo, y además, pensar que es algo normal, que es lo que toca, que “la actualidad manda”.