El culebrón por Rafa Mir sigue alargándose, problemas con las comisiones y representantes han enturbiado una operación que parecía bastante encaminada. Todas las partes están condenadas a entenderse, en primer lugar porque el jugador quiere regresar a Mestalla y ya lleva meses presionando. Es el futbolista que quiere Baraja pese a que en la ciudad hispalense no tuvo demasiada suerte, pero a estas alturas el Valencia no está para exigir demasiado.