Que el Valencia pierda debe seguir doliendo, escociendo, generando que haya quien se quede sin comer, sin cenar o sin dormir, porque el día en que eso no pase, el momento en el que perder sea normal, una norma habitual, justo ese día todo habrá terminado, el sentimiento será un recuerdo del pasado y tendremos que pensar, todos, en muchas cosas.