Gabriel Paulista fue la gran novedad en el once de Marcelino en Sevilla, el brasileño actuó en la banda derecha y fue de menos a más durante el encuentro. El técnico afirmó que le gustó su actuación y justificó la alineación del zaguero en este puesto para reforzar el carril diestro, pero la decisión volvió a sorprender.
La victoria de ayer en Sevilla supuso algo más que tres puntos, el hecho de ganar a un rival directo y dejarlo descolgado a una distancia considerable hace que se pueda hablar de un Valencia de Champions League. La clasificación no es matemática, pero teniendo en cuenta el calendario y el momento de juego de los clubes implicados en la lucha, sería una debacle de dimensiones históricas lo único que podría hacer que el Valencia no estuviera entre los mejores equipos del continente la próxima campaña.
Gabriel Paulista fue la gran novedad en el once de Marcelino en Sevilla, el brasileño actuó en la banda derecha y fue de menos a más durante el encuentro. El técnico afirmó que le gustó su actuación y justificó la alineación del zaguero en este puesto para reforzar el carril diestro, pero la decisión volvió a sorprender.
La victoria de ayer en Sevilla supuso algo más que tres puntos, el hecho de ganar a un rival directo y dejarlo descolgado a una distancia considerable hace que se pueda hablar de un Valencia de Champions League. La clasificación no es matemática, pero teniendo en cuenta el calendario y el momento de juego de los clubes implicados en la lucha, sería una debacle de dimensiones históricas lo único que podría hacer que el Valencia no estuviera entre los mejores equipos del continente la próxima campaña.