El fichaje de Gonçalo Guedes por el Valencia es una especie de broma que nadie tiene muy claro cómo puede terminar, y mucho menos cuándo. Ya nadie sabe qué pensar ni de quién, porque en este asunto debe haber algún responsable, o más de uno, ya que no es de recibo que se tenga cerrado el acuerdo con el jugador hace meses, que se haya hablado hasta la saciedad con el PSG y con su Jeque dueño y amigo de Peter Lim y de Jorge Mendes y que las cosas siguen así.