Mestalla vibró ayer con la segunda parte disputada por el Valencia, los de Albert Celades volvieron a dar una lección de casta y terminaron goleando pese a que en la primera mitad tuvieron muchos problemas. El Valencia está cerca de las posiciones europeas en La Liga y con opciones de clasificación en la Champions a falta de dos jornadas, pese a que no todo es perfecto hay que valorar el esfuerzo de los jugadores y el cuerpo técnico para enderezar una situación extremadamente compleja.
Mestalla vivió una noche de gran alegría ante el Lille, se comenzó muy mal pero el partido terminó a lo grande y con un festival de goles. La lesión de Cheryshev fue una de las claves del encuentro ya que permitió que Ferran Torres saltara al terreno de juego. El valenciano salió con ganas, eléctrico y valiente, desbordó una y otra vez por banda derecha y se convirtió en un mal sueño para la defensa rival.
Mestalla vibró ayer con la segunda parte disputada por el Valencia, los de Albert Celades volvieron a dar una lección de casta y terminaron goleando pese a que en la primera mitad tuvieron muchos problemas. El Valencia está cerca de las posiciones europeas en La Liga y con opciones de clasificación en la Champions a falta de dos jornadas, pese a que no todo es perfecto hay que valorar el esfuerzo de los jugadores y el cuerpo técnico para enderezar una situación extremadamente compleja.
Mestalla vivió una noche de gran alegría ante el Lille, se comenzó muy mal pero el partido terminó a lo grande y con un festival de goles. La lesión de Cheryshev fue una de las claves del encuentro ya que permitió que Ferran Torres saltara al terreno de juego. El valenciano salió con ganas, eléctrico y valiente, desbordó una y otra vez por banda derecha y se convirtió en un mal sueño para la defensa rival.