El Valencia vuelve a disputar los octavos de final de la Champions League y lo hace enfrentándose al Atalanta en el enigmático Giuseppe Meazza de Milán. Este estadio siempre formará parte de la historia más dolorosa del Valencia ya que fue allí donde perdió la final de la máxima competición europea en el año 2001. Pero al margen de ese día fatídico el recinto parece gafado para el conjunto de Mestalla, nunca logró ganar y ahora tiene la oportunidad de hacerlo midiéndose con el equipo de Bérgamo.