“Si sois prudentes observaréis atentamente a los hombres para que no os oculten lo que piensan” decía Solón. En estos convulsos tiempos que nos ha tocado vivir, acongojados como estamos ante la imposición de asimilar que la tragedia se mida en cientos de muertos diarios; atenazados por la incertidumbre; abrumados por la saturación de estadísticas y gráficos, queda escaso margen para el detalle y toda la atención se concentra en el trazo grueso.