La pretemporada ha arrancado con una derrota en Paterna ante el Castellón, los visitantes aprovecharon las malas sensaciones de la primera mitad para obtener una ventaja decisiva.
La pretemporada ha arrancado con una derrota en Paterna ante el Castellón, los visitantes aprovecharon las malas sensaciones de la primera mitad para obtener una ventaja decisiva.
El Valencia tiene que terminar julio con varios fichajes cerrados, o nos vamos a poner todos histéricos. O incluso ya ni eso, porque intuyo que se nos está haciendo callo con estos mercados tan marcianos que nos regala Meriton en cada ventana, y lo cierto es que llegar a estas fechas con todo por hacer es algo poco menos que habitual.
A alguien en el Valencia le toca comerse el marrón hablar al valencianismo, y ese alguien tendría que ser de la familia Lim. Lo suyo sería el padre, que al final es el dueño del club, esa palabra que tanto nos molesta pero que es una dolorosa verdad, o en su defecto su hijo, que no deja de ser el presidente de la entidad.
Pagaría mucho dinero por saber qué le prometió Lim a Gourlay para el mercado de fichajes del Valencia 2025. Y mucho es mucho, porque esas reuniones en Singapur, con Carlos Corberán delante serían canela en rama si pudiéramos disponer de su contenido.
Todo el entorno del Valencia mira hacia Carlos Corberán. Los de siempre, que lo han hecho con varios entrenadores desde Marcelino a lo largo de estos años, dirán que va a dimitir antes de empezar la Liga. Otros, los más, simplemente estamos expectantes para ver cuál es su semblante más allá de su discurso.
Si el plan de fichajes son sólo cesiones, tenemos el mismo problema de siempre, o mayor si cabe, porque eso sabemos que sólo se da de forma clara hacia el final del mercado, y ya vimos todo lo que pasó el año anterior.
Faltan algo más de 40 días para que cierre la ventana de verano, pero menos de un mes para arrancar la Liga, y el inmovilismo aparente, o al menos la falta de operaciones concretadas, es algo que ha hecho encenderse todas las alarmas habidas y por haber, y desde luego, con razón.
El Valencia CF arrancó el verano con un mensaje ambicioso: construir un proyecto que devolviera al equipo a la élite. La llegada de Ron Gourlay como CEO se presentó como el inicio de una nueva etapa profesionalizada, con planificación a medio plazo y decisiones bien medidas. Pero a medida que avanza julio, los hechos no acompañan al relato.
¿Miguel Ángel Corona está fuera del Valencia? Se está diciendo mucho y muy fuerte estos días, y ya no tengo claro si son las ganas de más de uno o que realmente hay materia de cultivo para afirmar una cosa como esa. No ha viajado a Singapur, algo que tampoco es nuevo, pero sí lo ha hecho el entrenador, que constituye una novedad. Y eso, a finales de mayo, con el mercado abierto, lógicamente ha disparado los rumores de todo tipo.
La pretemporada ha arrancado con una derrota en Paterna ante el Castellón, los visitantes aprovecharon las malas sensaciones de la primera mitad para obtener una ventaja decisiva.
Pagaría mucho dinero por saber qué le prometió Lim a Gourlay para el mercado de fichajes del Valencia 2025. Y mucho es mucho, porque esas reuniones en Singapur, con Carlos Corberán delante serían canela en rama si pudiéramos disponer de su contenido.
El Valencia tiene que terminar julio con varios fichajes cerrados, o nos vamos a poner todos histéricos. O incluso ya ni eso, porque intuyo que se nos está haciendo callo con estos mercados tan marcianos que nos regala Meriton en cada ventana, y lo cierto es que llegar a estas fechas con todo por hacer es algo poco menos que habitual.
Todo el entorno del Valencia mira hacia Carlos Corberán. Los de siempre, que lo han hecho con varios entrenadores desde Marcelino a lo largo de estos años, dirán que va a dimitir antes de empezar la Liga. Otros, los más, simplemente estamos expectantes para ver cuál es su semblante más allá de su discurso.
A alguien en el Valencia le toca comerse el marrón hablar al valencianismo, y ese alguien tendría que ser de la familia Lim. Lo suyo sería el padre, que al final es el dueño del club, esa palabra que tanto nos molesta pero que es una dolorosa verdad, o en su defecto su hijo, que no deja de ser el presidente de la entidad.
Si el plan de fichajes son sólo cesiones, tenemos el mismo problema de siempre, o mayor si cabe, porque eso sabemos que sólo se da de forma clara hacia el final del mercado, y ya vimos todo lo que pasó el año anterior.
Faltan algo más de 40 días para que cierre la ventana de verano, pero menos de un mes para arrancar la Liga, y el inmovilismo aparente, o al menos la falta de operaciones concretadas, es algo que ha hecho encenderse todas las alarmas habidas y por haber, y desde luego, con razón.
El Valencia CF arrancó el verano con un mensaje ambicioso: construir un proyecto que devolviera al equipo a la élite. La llegada de Ron Gourlay como CEO se presentó como el inicio de una nueva etapa profesionalizada, con planificación a medio plazo y decisiones bien medidas. Pero a medida que avanza julio, los hechos no acompañan al relato.
¿Miguel Ángel Corona está fuera del Valencia? Se está diciendo mucho y muy fuerte estos días, y ya no tengo claro si son las ganas de más de uno o que realmente hay materia de cultivo para afirmar una cosa como esa. No ha viajado a Singapur, algo que tampoco es nuevo, pero sí lo ha hecho el entrenador, que constituye una novedad. Y eso, a finales de mayo, con el mercado abierto, lógicamente ha disparado los rumores de todo tipo.