Se pueden sacar pocas cosas positivas del partido del viernes, sobre todo porque el resultado final destrozó algunos de los brotes verdes que pudieron verse. Había ganas de volver a ver a Gonçalo Guedes, sobre todo porque Celades valoró en la rueda de prensa previa que el luso estaba trabajando muy bien. Sobre el campo Guedes no marcó diferencias, eso sí, sus ganas de aportar y ayudar fueron constantes. Apareció a ráfagas y demostró que sigue conservando su velocidad, pero volvió a caer en viejos vicios del pasado.