La demagogia del entorno del Valencia a cuenta de Gonzalo Villar es algo absolutamente sensacional, digna de estudio. El murciano, varios años en la escuela del club, era una de las grandes joyas que se tenían, en opinión de los técnicos, y es tan bueno ahora como cuando hace unos meses se le echó del club, porque se hizo eso, cuando se volvió loco a la hora de renovar su contrato.