El Valencia - Madrid más tenso de los últimos años. Ese era el partido que se jugaba en Mestalla. 4-4-2 y los once que, más o menos, se esperaba que salieron de inicio. El equipo salió bien, presionando muy arriba al Madrid y con cierta sensación de dominio del encuentro. Cuando se mordía, se estaba bien, pero en lo momentos en que se dejaba pensar al Madrid, su calidad se imponía.