Toni Lato debería ser un jugador que siempre estuviera en el Valencia. Lo he dicho muchas veces y lo repito de nuevo, no soy imparcial porque no me da la gana, porque lo conozco desde que nació y lo he tenido en mis brazos siendo un bebé, y porque lo quiero muchísimo, a él y a su familia. Y además, da siempre motivos para estar orgulloso de lo que hace y de cómo lo hace.