La venta del Valencia es un tema muy serio, mucho más que el hecho expresar de forma pública propuestas que no tienen ningún sentido y que pretenden que la solución pase porque el valencianista de a pie sea el que ponga el dinero. Y lo que hagan miles de aficionados. Para empezar, eso de que cada uno se rasque el bolsillo tiene unos 40 años de antigüedad, porque en 1986 ya se propuso, cuando la deuda era de “sólo” 1000 millones… de pesetas.