Ser del Valencia es lo más grande que hay. Y del Valencia del Pipo algo enorme. Estos chavales, con lo bueno y lo malo, mueren en el campo. Sigamos apoyando a esta gente, que valen la pena. Orgulloso de mi equipo. Lo decía justo después del partido del Athletic, nada más hacernos el 2-2, y lo sigo diciendo, y pensando, en este momento. Es una auténtica locura maravillosa ver a esta gente ir a muerte, sin descanso, con esa inconsciencia conscientes de la juventud.