El Levante lo tiene claro. Si hay un jugador al que le interesa renovar, ése es Valdo. El caboverdiano ha recuperado el nivel de sus mejores días y hoy por hoy se trata de un valor al alza. A sus 30 años aún le queda recorrido y los granotas saben que el hecho de que termine contrato en junio lo convierte en un jugador atractivo para otros clubes. Por eso será el primero al que se dirijan cuando se abra la veda de las renovaciones.