Pako Ayestarán debe ser cesado como entrenador del Valencia de forma inmediata, y da igual si hay un partido el jueves y otro el domingo, porque cuando se generan todas las dudas que el técnico vasco está proyectando de una forma tan aplastante, su futuro y el del club no pueden depender de ganar o perder un partido, porque hasta un reloj roto da dos veces bien la hora al día, es decir, se puede ganar una vez aunque sea de casualidad, y los problemas seguirían siendo los mismos.