Peter Lim

El sueño de Peter Lim llamado Valencia Club de Fútbol

El Valencia que soñaba Peter Lim no es el que tenemos ahora, decir lo contrario sería una soberana estupidez, empezando por el propio dueño si lo pensara, y siguiendo por cualquiera que lo pudiera pensar. Pero si hay una cosa que me llama poderosamente la atención es la capacidad de unos y otros, de todos en general, para leer la mente de Lim sin haber hablado jamás con él. Sabemos lo que piensa, lo que quiere, lo que no quiere y un sinfín de sensaciones más, y todo ello sin haber escuchado nunca ni una sola palabra de su boca.

Orden de Peter Lim: "vendan a Enzo Pérez ya"

El traspaso de Enzo Pérez a River Plate, o a la Premier League, o donde sea, por 8 millones de euros, aunque sea pagados a plazos, es ahora mismo el máximo objetivo que tiene el Valencia encima de la mesa, y así lo ha trasladado hasta el propio dueño de la entidad, no de una forma concreta, que nadie se piensa que hay alguien que habla con él o que le llama para darle órdenes (fuera de los empleados del club, claro), pero es que los mensajes que manda siempre son concretos, concisos, y claros, y de lo poco que se ha podido saber con exactitud de la reunió

Orden de Peter Lim: "vendan a Enzo Pérez ya"

El traspaso de Enzo Pérez a River Plate, o a la Premier League, o donde sea, por 8 millones de euros, aunque sea pagados a plazos, es ahora mismo el máximo objetivo que tiene el Valencia encima de la mesa, y así lo ha trasladado hasta el propio dueño de la entidad, no de una forma concreta, que nadie se piensa que hay alguien que habla con él o que le llama para darle órdenes (fuera de los empleados del club, claro), pero es que los mensajes que manda siempre son concretos, concisos, y claros, y de lo poco que se ha podido saber con exactitud de la reunió

El sueño de Peter Lim llamado Valencia Club de Fútbol

El Valencia que soñaba Peter Lim no es el que tenemos ahora, decir lo contrario sería una soberana estupidez, empezando por el propio dueño si lo pensara, y siguiendo por cualquiera que lo pudiera pensar. Pero si hay una cosa que me llama poderosamente la atención es la capacidad de unos y otros, de todos en general, para leer la mente de Lim sin haber hablado jamás con él. Sabemos lo que piensa, lo que quiere, lo que no quiere y un sinfín de sensaciones más, y todo ello sin haber escuchado nunca ni una sola palabra de su boca.