Pintar al Valencia como un club mamporrero que se presta a los caprichos de otros y les pone la alfombra roja (y esta parte es literal), de entrada es faltarle al respeto
Pintar al Valencia como un club mamporrero que se presta a los caprichos de otros y les pone la alfombra roja (y esta parte es literal), de entrada es faltarle al respeto