“El problema es que quieren sacar a Lim del Valencia sin poner un duro y
“A Peter Lim el Valencia le importa un carajo”. Lo decimos muchas veces, algunos, por si al final nos lo terminamos creyendo, que nunca se sabe. Y podríamos afirmar todo lo contrario, que el Valencia mueve su vida. Y tanto en un contexto como en el otro estaríamos disparando al aire, porque la única realidad es que no tenemos ni la más remota idea de lo que piensa el dueño del club.
Poner una venda para intentar tapar los problemas que está viviendo el Valencia CF en la actualidad no ayuda en absoluto, tampoco lo hace crear un clima de guerra permanente en el que el equipo termine siendo el principal perjudicado.
El Valencia fue vapuleado de nuevo lejos de Mestalla, el equipo jugó un partido indigno y confirmó que se encuentra inmerso en una grave crisis de resultados. De poco sirven las disculpas vacías aunque en el día de ayer Dani Parejo lanzó un mensaje a la propiedad, los jugadores aprecian que las decisiones del club no son las correctas. Celades no es el mayor culpable aunque obviamente tiene parte de la responsabilidad, desde que comenzó 2020 la situación se le ha ido de las manos.
Peter Lim compró el Valencia, entre otras cosas, para jugar partidos como el de esta noche en la Champions League. Está muy claro que el ideario popular cuenta que ha venido aquí para hacer negocio (el Valencia lleva sin vender un jugador titular desde 2016), pero además de esa realidad, que no es paralela pero desde luego no es la única, el dueño de la entidad de Mestalla siempre ha querido estar en las rondas finales de esta competición.
Poner una venda para intentar tapar los problemas que está viviendo el Valencia CF en la actualidad no ayuda en absoluto, tampoco lo hace crear un clima de guerra permanente en el que el equipo termine siendo el principal perjudicado.
“A Peter Lim el Valencia le importa un carajo”. Lo decimos muchas veces, algunos, por si al final nos lo terminamos creyendo, que nunca se sabe. Y podríamos afirmar todo lo contrario, que el Valencia mueve su vida. Y tanto en un contexto como en el otro estaríamos disparando al aire, porque la única realidad es que no tenemos ni la más remota idea de lo que piensa el dueño del club.
El Valencia fue vapuleado de nuevo lejos de Mestalla, el equipo jugó un partido indigno y confirmó que se encuentra inmerso en una grave crisis de resultados. De poco sirven las disculpas vacías aunque en el día de ayer Dani Parejo lanzó un mensaje a la propiedad, los jugadores aprecian que las decisiones del club no son las correctas. Celades no es el mayor culpable aunque obviamente tiene parte de la responsabilidad, desde que comenzó 2020 la situación se le ha ido de las manos.
Peter Lim compró el Valencia, entre otras cosas, para jugar partidos como el de esta noche en la Champions League. Está muy claro que el ideario popular cuenta que ha venido aquí para hacer negocio (el Valencia lleva sin vender un jugador titular desde 2016), pero además de esa realidad, que no es paralela pero desde luego no es la única, el dueño de la entidad de Mestalla siempre ha querido estar en las rondas finales de esta competición.