Los problemas comenzaron este verano con la anunciada salida de Mateo Alemany, tras ganar la copa cambió el modo de proceder en los despachos y Alemany recibió nuevas órdenes que serían el preámbulo de su despido. Pero la gran bomba llegó con el cese de Marcelino, la propiedad tomaba esta drástica decisión con el campeonato ya iniciado y el entorno valencianista se convertía en territorio comanche.
Los problemas comenzaron este verano con la anunciada salida de Mateo Alemany, tras ganar la copa cambió el modo de proceder en los despachos y Alemany recibió nuevas órdenes que serían el preámbulo de su despido. Pero la gran bomba llegó con el cese de Marcelino, la propiedad tomaba esta drástica decisión con el campeonato ya iniciado y el entorno valencianista se convertía en territorio comanche.