El once titular de José Bordalás para el Mallorca - Valencia de la vigésimo sexta jornada de Liga en Primera vendrá marcado por… no lo tengo claro, esa es la verdad, y confieso que es una situación que no me gusta nada en absoluto.
El once titular de José Bordalás para el Mallorca - Valencia de la vigésimo sexta jornada de Liga en Primera vendrá marcado por… no lo tengo claro, esa es la verdad, y confieso que es una situación que no me gusta nada en absoluto.
José Bordalás ha conseguido un milagro en el Valencia... pero no le hacemos caso. El técnico alicantino ha hecho que podamos tener debates sobre fútbol, sobre lo que ocurre con el balón en el verde, aunque sea a cuenta de nuestras carencias o las deficiencias que pueda tener la plantilla. Pero el cambio, aunque se obvie por otros intereses, es importante, y lo vemos en cada partido y en cada comparecencia pública del entrenador.
Las palabras de José Bordalás tras el partido ante el Barça han sido vistas desde ciertos sectores como una crítica directa a los gestores del Valencia pero también como un retrato de su plantilla. Es evidente que a muchos futbolistas no les ha gustado que el alicantino les ponga en el disparadero por su falta de nivel, pero para ser justos también tenemos que admitir que Bordalás fue el primero en hacer autocrítica y dentro de su frustración reconocer que es el mayor responsable de lo que está ocurriendo.
El entrenador del Valencia, José Bordalás, ha sacado el colmillo, que lo tiene, y ha puesto patas arriba el entorno del club. Creo sinceramente que se sobredimensiona todo lo que ha ocurrido, que no algunos técnicos con carácter van quedando lejos en el tiempo, y que en este tiempo de buenismo, todo lo que no sea ser correcto al extremo parece que constituya un delito. Y no, la vida es mucho más espontánea que todo eso.
Perder ante el Barça de la forma en que se hizo sirvió para que muchos tiraran la toalla de ir a Europa, puede ser una visión pesimista pero viendo la dinámica alcanzar uno de los siete primeros lugares sería una proeza para la que parece que el equipo no está preparado. La prioridad es la copa, el entrenador no lo dice pero con sus decisiones lo ha demostrado, también es una vía de escape para los jugadores y la afición. Por si fuera poco, el Valencia está a solo dos encuentros de cerrar una plaza europea.
”A día de hoy hay mucha diferencia entre el Barça y nosotros. El Valencia es un equipo histórico. No nos podemos comparar con los equipos de la zona alta. Podemos seguir viviendo del pasado…el Valencia hoy no tiene el potencial”. Las palabras de Bordalás después del partido contra los de Xavi Hernández generaban otro drama más en el entorno de nuestro club, y sinceramente, a nivel deportivo, no lo entiendo.
El Valencia se ha dejado 21 puntos de 39 en Mestalla, a ello hay que unir los 42 goles en contra en una sangría permanente que ha situado al equipo en una situación muy comprometida. El partido de Mallorca cobra tintes dramáticos y la copa se ha convertido en la única vía de salida para salvar la temporada. Tan solo valdría conseguir el título pero Bordalás fue más a fondo. No se mordió la lengua para reconocer que se siente frustrado, y afirmó que todos deben asumir la realidad del club en este momento.
El once titular de José Bordalás para el Mallorca - Valencia de la vigésimo sexta jornada de Liga en Primera vendrá marcado por… no lo tengo claro, esa es la verdad, y confieso que es una situación que no me gusta nada en absoluto.
El entrenador del Valencia, José Bordalás, ha sacado el colmillo, que lo tiene, y ha puesto patas arriba el entorno del club. Creo sinceramente que se sobredimensiona todo lo que ha ocurrido, que no algunos técnicos con carácter van quedando lejos en el tiempo, y que en este tiempo de buenismo, todo lo que no sea ser correcto al extremo parece que constituya un delito. Y no, la vida es mucho más espontánea que todo eso.
José Bordalás ha conseguido un milagro en el Valencia... pero no le hacemos caso. El técnico alicantino ha hecho que podamos tener debates sobre fútbol, sobre lo que ocurre con el balón en el verde, aunque sea a cuenta de nuestras carencias o las deficiencias que pueda tener la plantilla. Pero el cambio, aunque se obvie por otros intereses, es importante, y lo vemos en cada partido y en cada comparecencia pública del entrenador.
Perder ante el Barça de la forma en que se hizo sirvió para que muchos tiraran la toalla de ir a Europa, puede ser una visión pesimista pero viendo la dinámica alcanzar uno de los siete primeros lugares sería una proeza para la que parece que el equipo no está preparado. La prioridad es la copa, el entrenador no lo dice pero con sus decisiones lo ha demostrado, también es una vía de escape para los jugadores y la afición. Por si fuera poco, el Valencia está a solo dos encuentros de cerrar una plaza europea.
Las palabras de José Bordalás tras el partido ante el Barça han sido vistas desde ciertos sectores como una crítica directa a los gestores del Valencia pero también como un retrato de su plantilla. Es evidente que a muchos futbolistas no les ha gustado que el alicantino les ponga en el disparadero por su falta de nivel, pero para ser justos también tenemos que admitir que Bordalás fue el primero en hacer autocrítica y dentro de su frustración reconocer que es el mayor responsable de lo que está ocurriendo.
”A día de hoy hay mucha diferencia entre el Barça y nosotros. El Valencia es un equipo histórico. No nos podemos comparar con los equipos de la zona alta. Podemos seguir viviendo del pasado…el Valencia hoy no tiene el potencial”. Las palabras de Bordalás después del partido contra los de Xavi Hernández generaban otro drama más en el entorno de nuestro club, y sinceramente, a nivel deportivo, no lo entiendo.
El Valencia se ha dejado 21 puntos de 39 en Mestalla, a ello hay que unir los 42 goles en contra en una sangría permanente que ha situado al equipo en una situación muy comprometida. El partido de Mallorca cobra tintes dramáticos y la copa se ha convertido en la única vía de salida para salvar la temporada. Tan solo valdría conseguir el título pero Bordalás fue más a fondo. No se mordió la lengua para reconocer que se siente frustrado, y afirmó que todos deben asumir la realidad del club en este momento.