Alguien me decía este fin de semana, textualmente, esto: “Amunt Valencia, y pam pase de gol de Miguel y dentro… 3 puntos colega”. La frase, desde el punto de vista pragmático, desde luego, no tiene discusión.
Pero si algo he aprendido en estos años, es que cuando no te respetas, no te haces respetar. La institución está, debe estar, por encima de las personas, y también de los resultados. Miguel Brito representa a mucha gente, es ¿ejemplo? para niños, y eso no se debe dejar pasar por alto.