Mestalla se acerca al lleno en la mayoría de los partidos. Se pueden hacer muchos análisis sobre las razones de este fenómeno que se está produciendo justo en una etapa en la que el club está muy lejos de luchar por objetivos importantes. Hay quien defiende que la buena afluencia a los estadios es una tendencia general y está asociada al turismo, no se puede negar ese argumento. Pero tampoco sería justo ser reduccionistas y restar al grueso de la afición su mejor virtud: la fidelidad.