Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras el empate entre el Valencia y el Real Madrid, el técnico valoró el punto tras el esfuerzo de su equipo
Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras el empate entre el Valencia y el Real Madrid, el técnico valoró el punto tras el esfuerzo de su equipo
La campaña mediática ha comenzado pero el Real Madrid se juega muchas cosas el próximo sábado, es obvio que en La Casa Blanca tengan señalado este encuentro ya que Mestalla es el campo en el que más veces han perdido en la última década. Desde que Meriton se hizo con la propiedad del club Mestalla fue terreno hostil para los merengues: 5 derrotas por las 4 cosechadas en el Sánchez Pizjuán o las tres en el campo de la Real Sociedad, el Atlético de Madrid o el FC Barcelona. Las repasamos.
El mes de febrero llega a su tramo final y marzo comenzará con un duelo de alto voltaje. El Valencia descansó por obligación este fin de semana y ya se prepara recibir al Real Madrid el próximo sábado, el líder llega con un colchón de puntos importante y dispuesto a dejar casi sentenciada la liga, pero el partido viene marcado por muchos condicionantes que harán de este encuentro algo más que un partido.
A medida que la hora del partido ante el Real Madrid se acerca crece la expectación. Se ha hablado poco de fútbol y la atención ha estado centrada en otros aspectos, el Valencia se juega mucho y la afición tiene marcada esta fecha desde hace muchos meses. Antes del encuentro será la hora de la protesta, pero cuando el balón entre en juego los cinco sentidos van a estar en el terreno de juego con todas las cámaras centradas en un Vinícius que regresa a Mestalla tras el escándalo vivido el pasado año.
Llega la hora de la verdad, el tramo en el que se decide todo y en el que los equipos deben dar su mejor versión tal y como decía el inolvidable Luis Aragonés. Con la permanencia certificada al Valencia le toca mirar arriba pero no va a ser nada sencillo, hay mucho en juego y los rivales no lo pondrán nada fácil. Febrero ha sido irregular y la tragedia hizo que se despidiera sin jugar un partido que era propicio para sumar.
Semana de mucho trabajo en Paterna, Rubén Baraja sabe que queda mucho por hacer y no quiere que sus jugadores se desvíen del foco. Nadie habla abiertamente de luchar por Europa y el técnico sigue con el mantra del partido a partido en su discurso, pero en la cabeza de todos existe la ilusión de agarrarse a objetivos mayores y estos pasas por volver a ganar lejos de Mestalla.
Los altibajos son frecuentes cuando se analiza al Valencia en la parcela deportiva. Antes de comenzar la temporada el pesimismo inundó a los aficionados pero muy pronto el equipo enganchó a los suyos como demuestran las buenas entradas que se han visto en Mestalla.
En el fútbol el gol se paga, pero para llegar a él es obligado acertar en las acciones finales y tener la cabeza fría para tomar la mejor decisión cerca del área. La situación del club ha provocado que la plantilla se llenara de jugadores jóvenes temporada a temporada, no podemos decir que exentos de calidad aunque muchos de ellos tenían en común la precipitación en los metros finales. Incluso un auténtico pelotero como Gonçalo Guedes tardó en sacar su mejor fútbol por las ganas de acabar jugadas rápido o no mirar a los compañeros.
Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras el empate entre el Valencia y el Real Madrid, el técnico valoró el punto tras el esfuerzo de su equipo
A medida que la hora del partido ante el Real Madrid se acerca crece la expectación. Se ha hablado poco de fútbol y la atención ha estado centrada en otros aspectos, el Valencia se juega mucho y la afición tiene marcada esta fecha desde hace muchos meses. Antes del encuentro será la hora de la protesta, pero cuando el balón entre en juego los cinco sentidos van a estar en el terreno de juego con todas las cámaras centradas en un Vinícius que regresa a Mestalla tras el escándalo vivido el pasado año.
La campaña mediática ha comenzado pero el Real Madrid se juega muchas cosas el próximo sábado, es obvio que en La Casa Blanca tengan señalado este encuentro ya que Mestalla es el campo en el que más veces han perdido en la última década. Desde que Meriton se hizo con la propiedad del club Mestalla fue terreno hostil para los merengues: 5 derrotas por las 4 cosechadas en el Sánchez Pizjuán o las tres en el campo de la Real Sociedad, el Atlético de Madrid o el FC Barcelona. Las repasamos.
Llega la hora de la verdad, el tramo en el que se decide todo y en el que los equipos deben dar su mejor versión tal y como decía el inolvidable Luis Aragonés. Con la permanencia certificada al Valencia le toca mirar arriba pero no va a ser nada sencillo, hay mucho en juego y los rivales no lo pondrán nada fácil. Febrero ha sido irregular y la tragedia hizo que se despidiera sin jugar un partido que era propicio para sumar.
El mes de febrero llega a su tramo final y marzo comenzará con un duelo de alto voltaje. El Valencia descansó por obligación este fin de semana y ya se prepara recibir al Real Madrid el próximo sábado, el líder llega con un colchón de puntos importante y dispuesto a dejar casi sentenciada la liga, pero el partido viene marcado por muchos condicionantes que harán de este encuentro algo más que un partido.
Semana de mucho trabajo en Paterna, Rubén Baraja sabe que queda mucho por hacer y no quiere que sus jugadores se desvíen del foco. Nadie habla abiertamente de luchar por Europa y el técnico sigue con el mantra del partido a partido en su discurso, pero en la cabeza de todos existe la ilusión de agarrarse a objetivos mayores y estos pasas por volver a ganar lejos de Mestalla.
Los altibajos son frecuentes cuando se analiza al Valencia en la parcela deportiva. Antes de comenzar la temporada el pesimismo inundó a los aficionados pero muy pronto el equipo enganchó a los suyos como demuestran las buenas entradas que se han visto en Mestalla.
En el fútbol el gol se paga, pero para llegar a él es obligado acertar en las acciones finales y tener la cabeza fría para tomar la mejor decisión cerca del área. La situación del club ha provocado que la plantilla se llenara de jugadores jóvenes temporada a temporada, no podemos decir que exentos de calidad aunque muchos de ellos tenían en común la precipitación en los metros finales. Incluso un auténtico pelotero como Gonçalo Guedes tardó en sacar su mejor fútbol por las ganas de acabar jugadas rápido o no mirar a los compañeros.